Día 3 bis: une journée pleine d'émotions/una jornada llena de emociones

 Hemos llegado el domingo y hasta ahora todo han sido momentos de risas, buen humor, entrega y emociones con nuestros alumnos. En estos tres días me siento muy orgullosa de mis alumnos y, soy consciente de la gran fortuna que tengo pudiendo ser su profesora. Disfruto viéndolos disfrutar a ellos. Sus miradas de asombro ante nuevas realidades, su capacidad para integrarse en las familias francesas y relacionarse con sus "correspondants" franceses, su curiosidad y apertura hacia todo aquello que están descubriendo me llena de alegría. Siento como se despierta su espíritu crítico y su capacidad de aceptación y tolerancia hacia las diferencias. Hoy, por ejemplo, experimenté tal vez una de las mayores satisfaciones que pueda tener una profesora de idiomas al ver como Mario y Sandra, mis alumnos de 4º, entablaron conversación de forma espontánea con una señora en el metro que era una notaria jubilada que estuvo contándoles su vida y riéndose con ellos. Todo ello en francés ¡por supuesto! También me satisfizo mucho cuando Jorge recalcaba que le gustaba mucho esa costumbre francesa que consiste en saludarse con la mano y en besarse todos los días "¡qué integradores son los franceses me dijo" o Iván que me decía ayer paseando  hacia la Tour Eiffel:  "Yo no podía imaginar que los franceses eran gente tan abierta y acogedora. ¡Cuántos prejuicios infundadados tenemos!".

Los profesores, por nuestra parte, también hemos sido recibidos en el instituto con las puertas abiertas. Entramos ya a la sala de profesores como uno más de ellos. Esta mañana incluso me preguntó una profesora ¡a ver a qué profesor venía a sustituir yo! Kadija, la Jefa de Estudias, también nos acogió con gran simpatía y pudimos hablar con ella de los problemas  a los que se enfrenta cada día especialmente de las cuestiones de interferencias religiosas y choques culturales. Mañana David tiene cita con  los tres Jefes de Estudios del Instituto para abordar cuestiones más propias de Jefatura. Fatima, la profesora de biología nos acogió en su laboratorio con una amabilidad exquisita mostrándonos los instrumentos de laboratorio y explicando algunas de las manipulaciones que realiza con sus alumnos de bachillerato en genética molecular, ya que según explicó, su asignatura no es nada teórica y se trabaja esencialmente desde la práctica. Finalmente, acabamos en el Ayuntamiento donde el Alcalde y el Concejal de relaciones internacionales nos recibieron, como todos los años, con mucho cariño y cercanía. ¡La verdad que nos sentimos ya casi aquí, como en casa!