Despedida y agradecimientos

Bueno... llegó la despedida. Aquí estoy en mi nuevo centro, un poco abandonado y con pocas perspectivas de cafés por ahora. Quiero desde aquí despedirme de todos los que estáis por ahí y desearos que todo vaya bien y que este año no haya tanto tocapeloteo por parte de quien yo me sé. Agradecer a todos dos años en que he estado muy bien, a pesar del coche y la carretera. Me parece que el iesviadelaplata.es un centro donde uno puede estar bastante confortable, con un equipo directivo que echa una mano siempre que hace falta y gente maja por doquier.

Gracias a Eduardo, David, Peña y Pedro Alberto por su labor, que algún Gadget de turno se encarga de hacer más ingrata.

Gracias a todos los que amenizaron horas de viajes y que seguís ahí, en la carretera, pero a 1,18€ el litro de gasolina.

Gracias a compañeros de cafés y de charlas varias, tomaos algo a mi salud (a 80 céntimos de café de Zapatero, la crisis no llega para más).

Gracias a Carlos por este foro, en el que espero que desde ahora me cambies de rol. Me vale, en vez de ser usuario profesor, ser U.E.P. (Usuario Emérito Privilegiado o algo así).

Y gracias en general a todos por dos años que, supongo, añoraré.

Un saludo

Alfonso

Pues que sea para bien

 

Creo que somos bastantes los que compartimos parecidas impresiones, por eso dudamos entre alegrarnos por continuar en este centro o ponernos algo mustios por los buenos compañeros que se nos van.

Pero bueno, quitarte de encima los 1,18 euros/litro y los cuarenta minutos (mínimo) de paseo diario añadido también es todo un aliciente. Así que mientras encuentras buenos compañeros de tertulia y plácidos rincones de café (que en todas partes los hay y de envidiable calidad), puedes continuar con la sana costumbre de visitar estas páginas. Aquí seguimos, haciendo lo posible por que no decaiga.

Y sí, te cambiaremos el rol, ya que dejas de ser profesor del centro. Pasarás al grupo de los privilegiados, aunque no administradores, que tienen especial acceso a prácticamente todas las áreas y funcionalidades del sitio, rol que a falta de mejor nombre se denomina vuesa merced.

Quedad, pues, informado, compañero.

 

Carlos, administrador del sitio porque alguien tenía que hacerlo.

 

 

Vuesa merced

No sé, Carlos, si está bien elegido el nombre de los eméritos, ya que eso de ser vuesas "mercedes" puede convertirnos rápidamente en un remedo de Eduardo Manostijeras.

Se echarán de menos esos viajes con la selección musical del mes. Y a falta de novedades, esas alegres noticias y canciones marianas que nos levantaban el ánimo y algún que otro sarpullido.

No pienses que este foro era algo que te tocó "porque alguien lo tenía que hacer". Date cuenta que eres la avanzadilla de un nuevo amanecer: "Just do it"; el marketing nos influye tanto que has acabado por ser el brazo ejecutor de Nike. Actúa (antes de que alguien te lo prohíba). Si no lo hubieras hecho tú, posiblemente ahora todo esto hubiera sido una anacrónica cartita a Eduardo en un sobre con su sello, pero gracias a tu esfuerzo, aquí puedo explayarme un poco, en estos momentos de insomnio. Gracias por ello. Además, ¡algo de provecho tenías que sacarle al Mac!

Pues nada Alfonso, desde aquí

Pues nada Alfonso, desde aquí desearte la mejor fortuna del mundo, tanto profesional como personalmente.
Cuando, con algo de tiempo, nos acabamos asentando en los nuevos destinos, todo se diluye... hasta los recuerdos.
Saludos
Fernando
 

Nada se diluye, sólo cambia de carpeta

No sé si será por mi manía de tener buena memoria, pero en eso no estoy del todo de acuerdo, Fernando. La vida me ha hecho un ser errante desde pequeñito. Carlos algo sabe de la manía familiar por cambiar de domicilio y ciudad, creo que llegué a contabilizar unas 13 o 14 casas distintas con la familia. Por eso sé que nunca se olvida lo bueno, y lo malo se intenta dejar ahí aparcado, en la zona oscura. Una buena experiencia no es un archivo temporal: siempre quedan cosas que luego se añoran. Saudades o morriñas, que uno ha sido algo gallego, pero que duran para siempre en el que se va, más que en el que queda.

Es algo curioso que tiene el cerebro: siempre suele recordar más las cosas el que se va que el que se queda. En quien permanece, la experiencia es como la de un padre que no se da cuenta que sus hijos crecen... hasta que es demasiado tarde. Sin embargo, el que se va, fija momentos, "fotos" en su memoria. Por eso llega y dice: "¡cómo has crecido, Fernandito!" (y eso que hace sólo un año que no te veía). Es el privilegio y el castigo del ostracismo (el exilio de los griegos): recordar, y cual Sísifo, subir cada día un peñasco de viejos amigos, compañeros y gente añorada que va quedando en el camino y que hace cada vez más pesada la ascensión, sabiendo que, castigo de los dioses, volverá a rodar ladera abajo llevando más gentes, momentos y lugares en su interior.